Con la mayor parte de la población colombiana resguardada en sus hogares como una de las medidas de distanciamiento social, las ciudades se convirtieron en sitios más tranquilos, sitios menos ruidosos. Este escenario sin precedente en la historia moderna de Colombia brinda una oportunidad inigualable de explorar el efecto de las actividades humanas en la biodiversidad urbana.

 

Por más de 10 semanas, desde abril hasta junio, los investigadores de este proyecto reunieron a un grupo de ornitólogos y observadores de aves voluntarios que llevaron a cabo observaciones estandarizadas de forma periódica desde sus hogares durante el periodo de aislamiento obligatorio y las semanas posteriores con liberación paulatina de las restricciones de movilidad (siempre siguiendo las medidas preventivas para evitar el contagio del virus). El grupo de voluntarios consta de más de 90 entusiastas distribuidos en más de 40 ciudades localizadas a lo largo y ancho del país, que en medio de una situación compleja colaboraron con el proyecto.

 

Si bien algunos voluntarios continúan reuniendo información, la mayor parte de ellos terminaron de registrar información el pasado 30 de junio. Este ejercicio logró generar una cantidad de información sin precedente para la región, sumando más de 75,000 registros y 375 especies. La información generada representa un libro abierto para responder muchas de las preguntas que los ecólogos urbanos se han planteado hipotéticamente en el pasado. ¿Será posible evaluar los patrones de respuesta de las aves ante el periodo de calma que vivieron nuestras ciudades?

 

La información generada en este gran esfuerzo, sin precedentes, comenzará a ser minuciosamente analizada y será compartida a través de artículos científicos y notas de difusión derivadas, esperando sumar con información que permita la generación de propuestas de manejo y planeación urbana en busca de ciudades más resilientes y biodiversas.

El mundo se pausó con la pandemia que ha ocasionado el virus SARS-CoV-2, causante del COVID-19. Muchos gobiernos a nivel mundial pusieron en marcha programas de distanciamiento social con la finalidad de disminuir la tasa de contagio del virus. Si bien en muchos casos se ha logrado la disminución del contagio del virus, algunas de las medidas tomadas por los gobiernos han venido acompañadas de consecuencias sociales y económicos incalculables, especialmente para los grupos más vulnerables de la sociedad. Esto sin duda marcará la historia de la humanidad, planteando la necesidad de repensar las consecuencias del ritmo y dinámica de nuestras vidas cotidianas, en especial, cómo nos relacionamos con la naturaleza que nos rodea.

Foto: Felipe Estela

Foto: Fabio Arias

Última actualización: 13 de julio de 2020

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